Cristo de la Columna "Moniquí"

Año de Fundación: Desconocido.

Refundación tras la G.C.: 1953

Autor: José Díes López. (Valencia, 1954)

Trono: José Miguel Tirao Carpio (Torredonjimeno - Jaén, 2001)

Foto: Conce González

 
Otras Secciones
 
Estandarte

Autor: Monjas Clarisas

Localidad: Hellín (Albacete)

Año: 1995

 
Evolución Histórica
 

Hay tal desconocimiento sobre la historia de esta hermandad que incluso se ha llegado a decir que no existía antes de 1936, o lo que es lo mismo, que es de nueva creación con posterioridad a la Guerra Civil.

No es cierto. Sabemos de ella que era una más de las que participaban en nuestros famosos desfiles de principio del siglo XX. En este momento la referencia escrita más antigua nos la sitúan al menos en 1924 y se la conoce como Señor de la Columna o de los Azotes.

En 1925 parece que el orden en las procesiones no es el que conocemos hoy sino que desde unos treinta años antes de esa fecha ya desfilaba con algunos errores en la colocación lógica de los Pasos. Así, sobre esto se dice de la Semana Santa de ese año que “en las procesiones no debe figurar Jesús vivo después de haber pasado muerto, ni presentar el Ecce Homo al pueblo antes de los Azotes”.

La presencia del trono que nos ocupa la podemos comprobar gracias a documentos gráficos propios de los primeros años del siglo XX.

Trono e imagen son destruidos en el verano de 1936, durante la GC española, y como anécdota, cuando se deslía el hato que contiene la cabeza del Ecce Homo algunos piensan que es la del Señor de los Azotes. Otro argumento más que refuerza su existencia.

Unos años después, en la década de los 50, corre por la mente de los fruteros de la época la idea de reavivar la Hermandad del Cristo de la Columna. A tal efecto fue convocada, un domingo por la tarde, una reunión en el Ayuntamiento de Tobarra, presidida por el Señor Alcalde D. Antonio Martínez García a la que son invitados varios fruteros: David Aroca Gómez, Sebastián Córcoles Claramonte, Antonio Roldan “Perete”, Antonio Molina Sánchez y Juan “Novias”.

En esta reunión se consolida la idea de refundar la hermandad, y es David Aroca quien más ilusión y empeño pone en el proyecto, encargando la nueva imagen al escultor valenciano José Díes López.
Moniquí y cofrades en el Calvario

La imagen es una talla de cuerpo entero, con un tamaño natural de un metro y setenta centímetros de altura, en madera policromada sobre una peana procesional, con columna baja en la parte derecha, que culmina la parte superior de la cabeza con potencias. Consigue una obra de una gran calidad tanto técnica como estética, donde podemos destacar la gran voluminosidad de los pliegues de la sábana o sudario, que cubre parte del cuerpo del Cristo, así como el marcado perfecto de los músculos y manos, trabajado minuciosamente. La actividad sumisa del cuerpo y la expresividad del rostro, dan una perfecta sensación de sufrimiento. Otras características propias del autor son la nariz recta y bien proporcionada, cejas separadas, boca entreabierta y pómulos generalmente marcados. La preparación de la madera, la policromía y todo lo concerniente a la decoración de la Imagen fue realizada por Salvador Gil.

El precio de la obra ascendió a diez mil pesetas, pagadas en varios plazos. Inicialmente se intentó hacer frente a esos pagos, gracias a las aportaciones económicas de los fruteros colaboradores, a razón de la cantidad de fruta que cada uno trabajaba, pero esto no da el resultado apetecido y David Aroca tiene que hacerse cargo de la compra de la imagen y el dinero recaudado en la derrama se aprovecha para pagar la tela de las túnicas y otros gastos.

Esta relación del gremio de fruteros con la hermandad da origen a que de una forma intuitiva brote en el pensamiento de las gentes del pueblo el sobrenombre de “El Moniquí” con el que tradicionalmente se conoce. La imagen del Cristo de la Columna llega a Tobarra en la primavera de 1954. En el almacén de David Aroca, bendice la imagen el sacerdote D. Ramón Más Casanellas
Cristo de la Columna

A partir de ese momento la hermandad desfila con tronos prestados, en ocasiones un trono propiedad del Ecce Homo, con cuatro palos ocupados por dos personas cada uno, y en otros casos con trono prestado por otra entidad religiosa del pueblo, distribuido en dos palos largos laterales, ocupados por dos personas cada uno y dos palos cortos centrales con una persona por tramo. El trono propio se construiría unos años más tarde

Se confeccionan túnicas y capuces de color morado, con adornos de botones y fajín en color blanco, cosidas por Antolina Bleda Escribano. El estandarte fue tomando forma en las veladas nocturnas en casa de los “Demetrios”, con un dibujo de Alejandro Moreno Ramón, con el logotipo central de la columna y los flagelos en forma de cruz, bordado por Teresa García “la venezolana”. Se realizan también algunos cetros en madera pintada en color marrón, cuya parte superior culmina en forma de copa. El arreglo floral del trono incorpora las ramas de albaricoque en los brazos de luces. Tradición que se ha perpetuado con el paso de los años hasta nuestros días.

El número de los hermanos de la refundada hermandad del Cristo de la Columna se cifra en torno a los 80, siendo la más numerosa del momento.

 
Imágenes
 
 
 
 
 
 
Situación Actual
 

Antonio Díaz Villena toma la presidencia del “Moniquí” y forma una nueva junta directiva (todos fruteros). En esta época son importantes los logros y cambios que colocan a la Hermandad en una dimensión más avanzada y compleja:

- Se pone en marcha el primer libro de actas, en una reunión en el Ayuntamiento el 31 de Enero de 1970, con D. Narciso Senosiaín Idiazabal como Alcalde. En dicha reunión se nombra a D. David Aroca Gómez como presidente de honor de la Hermandad.

- Surgen las primeras cuotas o recibos, con una cuantía de 200 pesetas. Son aprobadas en reunión de Hermanos el 7 de Febrero de 1970.

- Renovación del vestuario, se confeccionan túnicas de terciopelo color rojo fuerte, con agermanes y cíngulo en oro viejo. Desfilan por primera vez en la Semana Santa de 1970.

- Nuevo estandarte del mismo color que las túnicas, pero respetando los motivos del anterior, columna central con flagelos en forma de cruz.

- Realización de un trono en propiedad, aprobado en la Asamblea General Ordinaria del 25 de febrero de 1973 y que desfila por primera vez en la Semana Santa de 1974. Lo realiza Juan Martínez Sánchez en Hellín y cuesta cien mil pesetas. A este trono se le incorporan banquillos fijos y faldón en 1981 y nuevos candelabros en 1983.

- Nuevos cetros o báculos en latón, trabajados en las fábricas de bronce de Riopar.
- Vienen nuevos hermanos procedentes de diversos sectores económicos y sociales.

- Se contrata, por primera vez en la historia de la Hermandad , una banda de tambores y cornetas , como ayuda en el desfile procesional.

- Coincide este periodo con la incorporación de la mujer a la Hermandad, hecho que se ha perpetuado con el paso del tiempo, de tal manera, que hoy, en el siglo XXI podemos afirmar que las filas procesionales están constituidas, casi en su totalidad por miembros del género femenino e incluso se permiten el lujo de aportar su esfuerzo en la carga del Trono.

Antonio Díaz Villena, se mantiene en el cargo, hasta la Asamblea General Ordinaria del 23 de marzo de 1984, en que se nombra como Presidente a Mario Algarra Alcaraz.

El relevo en la Hermandad viene de la mano de una nueva junta directiva, formada por gente joven procedente, en esta ocasión, de diferentes sectores económicos, aunque se conserva la presidencia en manos de un conocido frutero, Mario Algarra Alcaraz. Este grupo de gente permanecerá a cargo de la Hermandad desde el año 1984 hasta el 1991.

Entre los momentos más importantes de este periodo destaca la restauración de la Imagen del Cristo, por el tobarreño Santiago Jiménez López y la también restauración del Trono con nuevas molduras, cambio del alumbrado y elevación de la peana de la Imagen.

Francisco José Martínez Manzanares ocupa la presidencia del “Moniquí” los años 1992, 1993 y 1994. En el año 1993 corresponde a esta Hermandad hacerse cargo de la Presidencia de la Asociación de Cofradias, es elegido como presidente de dicha entidad Jesús Claramonte Aroca. Francisco J. Martínez Manzanares continúa con la renovación del “Cristo de la Columna” y encarga un nuevo estandarte a las monjas de las Clarisas de Hellín

La Nueva Junta Directiva comienza su andadura en el año 1995 y continúa trabajando hasta estos momentos (año 2004), con el único objetivo de mejorar y engrandecer la Hermandad del Cristo de la Columna, y así contribuir al constante crecimiento de la famosa Semana Santa de Tobarra, Declarada de Interés Turístico Nacional.

Preside este nuevo proyecto José Manuel Vizcaíno Espadas, formando un amplio grupo de gente, nacidos bajo la túnica roja del “Moniquí” y en uno de los mejores momentos de la Semana Santa tobarreña.

Es el momento de llevar a cabo esos proyectos más ambiciosos que se venían demandando años atrás, y que por diversos motivos no podían ser realizados.

Desde el año 1991 se valoraba la posibilidad de mejorar los desfiles procesionales con unos centros o báculos. En 1999 y tras varios años de busqueda se adquieren los citados cetros, cuyo detalle más significativo recae sobre la columna con flagelos que los corona. Desfilan por primera vez en la Semana Santa de ese mismo año.

El otro gran proyecto que ve la luz en este periodo es la incorporación de un nuevo Trono que porte la imagen del Cristo de la Columna. El trabajo se le encarga al artista jienense José Miguel Tirao Carpio, discípulo de la escuela andaluza.

El trono se realiza en dos fases, una primera en la que se desfila con la estructura de madera completa sin tallar, año 2001. Y la segunda y definitiva, en la que el trono desfila con todo su esplendor, tanto en talla como en policromía. Este momento correspondio a la Semana Santa del año 2002.

Además se han llevado a cabo otros trabajos menores como la terminación del nuevo estandarte y la renovación del cordón (año 1995) que une o ata las manos del Cristo a la Columna. También el vestuario sufre modificaciones, en el año 1998, agarráores y agarráoras del trono cambian el capuz de terciopelo rojo por pañuelo dorado de raso, lo que aporta mayor comodidad a la función portadora del trono.

Vestimenta: túnica y capuz de terciopelo rojo fuerte, con agremanes y cíngulo en oro viejo, y pañuelo dorado para agarráores y agarráoras del trono. Cetros metálicos, cromados y en lo alto una columna y dos flagelos.

Número de hermanos, media de desfile y agarraores/as: 250 hermanos, desfilando una media de aproximadamente 180. Agarran, en un relevo, entre 24 y 32.

Cuotas y derramas: hasta 1991 había una cuota de 1.500 Ptas. Para adultos y niños. En 1992 será de 2000 Ptas. No ha habido derramas formales. En el año 1986, se pidió que voluntariamente los hermanos entregaran algunos kilos de albaricoques, para después de su venta en el mercado de Madrid obtener algunos ingresos. Se recaudo de esta manera unas 54.000 Ptas.

Aspectos particulares: Como se ha dicho, llama la atención las ramas de albaricoques que se colocan entre las flores que adornan el trono. Antes de la procesión de Jueves Santo los cofrades son invitados a un aperitivo en casa del presidente, donde no falta el consabido mojete.

Bibliografía:Revista de Semana Santa de 1992: artículo “Hermandad Cristo de la Columna”. Guillermo A. Paterna Alfaro.

Revista de Semana Santa de 2001: artículo “Semana Santa y “Moniquí”.

 
Imágenes

 

Foto: Conce González

 


Foto: Conce González
 

Esperando la Bendición

Foto: Jose Rafael Navarro

 

Esperando la Bendición

Foto: Jose Rafael Navarro